Cómo saber si el termostato de la nevera está averiado

El termostato es el componente encargado de regular cuándo se enciende y se apaga el compresor para mantener la temperatura seleccionada. Cuando falla, los síntomas pueden confundirse fácilmente con otras averías (como un condensador sucio o una fuga de gas), por lo que conviene saber identificarlo correctamente antes de sustituir una pieza que quizás no sea la causa real.

Síntomas de un termostato averiado

1. El frigorífico no enfría lo suficiente, aunque el motor funcione

Si el termostato no detecta correctamente la temperatura interna, puede «pensar» que ya está lo bastante frío y apagar el compresor antes de tiempo, dejando el interior más templado de lo esperado.

2. El frigorífico enfría en exceso y congela alimentos que no deberían congelarse

El fallo contrario también es posible: un termostato que no corta el funcionamiento del compresor a tiempo puede hacer que la nevera alcance temperaturas demasiado bajas, congelando verduras, lácteos o bebidas en la parte más fría.

3. El compresor no se detiene nunca

Un termostato averiado puede quedarse «pegado» en la posición de encendido, haciendo que el compresor funcione de forma prácticamente continua, sin los ciclos de descanso habituales.

4. El compresor no arranca en ningún momento

En el caso contrario, un termostato bloqueado en posición de apagado impide que el compresor se ponga en marcha, dejando el frigorífico completamente sin enfriar desde el principio.

5. Cambios de temperatura inconsistentes al girar el mando

Si al mover el mando del termostato de una posición a otra no notas ninguna diferencia en el funcionamiento del compresor tras un tiempo razonable de espera, es un indicio claro de que el componente no está respondiendo.

Cómo comprobar el termostato paso a paso

Prueba 1: Observar los ciclos de encendido y apagado

  1. Ajusta el termostato a una posición intermedia.
  2. Observa durante un tiempo (puede llevar entre 15 minutos y varias horas, según el modelo) si el compresor se enciende y se apaga de forma normal, no continua ni completamente ausente.

Prueba 2: Comprobar la respuesta al cambio de posición

  1. Con el frigorífico funcionando y el compresor apagado (en su ciclo de descanso), gira el termostato al máximo.
  2. Si el termostato funciona correctamente, el compresor debería arrancar en poco tiempo.
  3. Si no hay ninguna respuesta tras varios minutos, es un indicio de avería.

Prueba 3: Medición con multímetro (para quien tenga conocimientos básicos de electricidad)

  1. Desconecta el frigorífico de la corriente por seguridad.
  2. Localiza el termostato (normalmente accesible retirando la carcasa del mando en el interior del frigorífico).
  3. Desconecta sus terminales y mide la continuidad con un multímetro en las distintas posiciones.
  4. Si no hay continuidad en ninguna posición, o esta es errática, el termostato está averiado.

Nota de seguridad: esta última prueba implica manipular componentes eléctricos; si no tienes experiencia previa, es preferible que la realice un técnico.

¿Reparar tú mismo o llamar a un técnico?

  • Comprobación visual y de comportamiento (pruebas 1 y 2): puedes hacerlo tú mismo sin riesgo.
  • Sustitución del termostato: es un recambio asequible (15€-35€) y relativamente sencillo de instalar en la mayoría de modelos, aunque implica desconectar cables internos, por lo que conviene tener cierta soltura o contar con ayuda si no se tiene experiencia.

Preguntas frecuentes

¿Puede un termostato averiado hacer que el frigorífico consuma más luz? Sí, si el compresor funciona de forma casi continua por un fallo del termostato, el consumo eléctrico aumentará de forma notable respecto al funcionamiento normal por ciclos.

¿Es lo mismo el termostato mecánico que el electrónico? No exactamente: los termostatos mecánicos (de rueda o dial) son más sencillos y económicos de sustituir, mientras que los electrónicos (con pantalla digital) suelen requerir un diagnóstico más específico, a veces integrado en la propia placa de control.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse si el termostato realmente ha solucionado el problema tras cambiarlo? Generalmente entre unas horas y un día completo, ya que el frigorífico necesita tiempo para estabilizar la temperatura interna tras cualquier intervención.


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